La lectura en la primera infancia es una actividad fundamental para el desarrollo integral de los niños. A través de ella, se abren las puertas a un mundo de conocimientos, experiencias y emociones que enriquecen su mente y los preparan para el éxito en la vida.

Beneficios de la lectura en edades tempranas:

  • Desarrollo del lenguaje: La lectura expone a los niños a un vocabulario rico y variado, lo que les ayuda a ampliar su propio lenguaje y mejorar sus habilidades de comunicación.
  • Estimulación de la imaginación y la creatividad: Los cuentos y libros les transportan a mundos fantásticos y les permiten explorar diferentes realidades, lo que fomenta su imaginación y creatividad.
  • Mejora de la concentración y la memoria: La lectura requiere que se concentren en la historia y retengan información, lo que fortalece estas habilidades cognitivas.
  • Fomento del pensamiento crítico: A través de la lectura, aprenden a analizar lo que leen, a formar sus propias opiniones y a cuestionar la información.
  • Amor por el aprendizaje: La lectura habitual puede despertarles una curiosidad natural por el aprendizaje y un deseo de explorar nuevos conocimientos.
  • Fortalecimiento del vínculo afectivo: Leer en compañía crea momentos de conexión y cercanía, lo que fortalece el vínculo afectivo en la familia.

Consejos para fomentar la lectura en edades tempranas:

  • Crear un ambiente lector en el hogar: Tener libros a mano en casa y leer con frecuencia en su presencia les muestra la importancia de la lectura.
  • Visitar bibliotecas y librerías: Llevar a los niños a bibliotecas y librerías les permite descubrir nuevos libros y autores, y despierta su interés por la lectura.
  • Elegir libros adecuados a la edad e intereses del niño: Es importante seleccionar libros que sean atractivos para y que se ajusten a su nivel de desarrollo.
  • Leer en voz alta a los niños: Leerles en voz alta les ayuda a desarrollar su atención, su memoria y su gusto por la lectura.
  • Ser un referente lector: Si ven a los adultos que les rodean leer con frecuencia, es más probable que ellos también desarrollen este hábito.
  • Convertir la lectura en un momento de disfrute: La lectura no debe ser una obligación, sino un momento de placer y diversión.

Entre las muchas cosas que hacemos los responsables familiares y pasan desapercibidas entre manuales de crianza y teorías sobre cómo deberían ser las cosas perfectas, está la lectura de cuentos.

Cada día miles de adultos escogemos cuentos para nuestros hijos e hijas, de dinosaurios, de celos entre hermanos, de consentimiento, de aventuras, del paso a la escuela… Y cada noche, leemos 1, 2 o incluso 3 cuentos antes de desearles que sueñen bonito. Ponemos voces, hacemos tonos, añadimos emociones y silencios, ganas y entusiasmo.

Y de nuevo, en estos micro momentos, está todo. Porque ahí empezará su amor por la lectura y entenderán siendo protagonistas que un libro es un auténtico viaje. Un viaje hacia otros mundos y hacia lo que tenemos dentro, nuestro mundo interior. Nacerá también ahí el amor por el olor de las páginas de un libro nuevo. La emoción al conocer a los personajes y la impaciencia por saber cómo acaba.

Nuestros pequeños no necesitan siempre cuentos que les enseñen cosas. De hecho, es más una necesidad adulta que precisemos de ellos para hablar con ellos de según qué cosas. Necesitan cuentos que les gusten, que les hagan emocionarse y entusiasmarse. En realidad, necesitan de los libros lo mismo que necesitas tú: DISFRUTAR.