En este curso, antes de las vacaciones de Navidad, las docentes de francés tuvimos una conversación con el alumnado de 6ºEP en el aula. Una conversación que se tornaría en un proyecto precioso, aunque eso aún no lo sabíamos.

Nos contaban los alumnos, que tenían un debate que afrontar en la materia de lengua castellana. Estaban entusiasmados, antes de entrar a clase, ultimaban sus “apariciones” en el debate que tendrían después de la sesión de francés… Durante nuestra hora de clase, nos preguntaron si sería posible hacer un debate en francés. Esta posibilidad, no sólo nos pareció estupenda por la propuesta de aprendizaje que supone, sino por las ganas del alumnado de enfrentarse a un reto de este nivel. Sin dudarlo, les dijimos que sí. ¿Os gustaría? ¿De verdad? Pues hagámoslo.

En la siguiente sesión establecimos un plan de trabajo, un pequeño deadline y una temática, claro. Esto último era lo más importante. ¿Sobre qué íbamos a debatir? Recordamos que unas clases antes, habíamos hablado de la importancia de aprender destrezas sobre todas las disciplinas: sobre ciencias, arte, música, lenguas, educación física y deporte… Y les propusimos debatir sobre por qué era importante que en el horario escolar se contara con todas las disciplinas y cuáles eran los puntos fuertes de cada materia, así cómo por qué consideraban que podrían ayudarnos a lo largo de nuestra vida las ciencias, las lenguas, las artes, la música y el deporte.

Desde entonces y hasta que decidimos que estábamos preparados para llevar a cabo el debate, establecimos una dedicación parcial a esta tarea. Priorizaríamos los contenidos, y en sesiones en las que hubiéramos cumplido con nuestros objetivos de contenido, abordaríamos el debate, que en sí mismo era una tarea de expresión escrita, expresión oral y comprensión oral.

Y así lo hicimos. Por equipos, defenderíamos y destacaríamos la importancia de la formación interdisciplinar: un equipo destacaría los puntos fuertes de las lenguas y el bilingüísmo; otro equipo haría hincapié en la importancia del conocimiento de las ciencias y la transversalidad de estas; otro grupo haría lo mismo con el deporte y el último lo haría con las artes y la música. Desde el principio decidimos, que no sería un debate en el que “discutir” qué ámbito nos gusta más sino por qué nos gustan estas materias, y por qué nos sentimos felices estudiándolas. Establecimos refutaciones, discrepamos y aprendimos a hacer concesiones. También destacamos la importancia de poder decir que estamos de acuerdo con alguien cuando lo estamos, o que tiene un punto de vista interesante.

Nuestro deadline no establecía una fecha exacta, pero sabíamos que a lo largo del tercer trimestre podríamos hacerlo si nos trabajábamos en ello. El alumnado realizó primero un borrador con un brainstorming por equipos empleando la competencia de la expresión escrita. Cada miembro del equipo planteaba una serie de argumentos y contraargumentos, y el resto del equipo, de manera cooperativa, revisaba su texto, corregían los errores y solucionaban dudas. Finalmente, el texto pasaba a manos de las docentes, donde, si era necesario, se realizaban aportaciones sobre diferentes maneras de expresar una idea y ampliando vocabulario y gramática.

Una vez que nuestros argumentos estaban plasmados por escrito y corregidos por ellos mismos, con la supervisión de las docentes, decidimos trabajar la expresión oral y la comprensión oral intergrupal. Leyendo nuestros argumentos primero a nuestro grupo, y a las docentes y posteriormente a nuestros contrincantes. De esta manera, aprendimos a mejorar la pronunciación no sólo de nuestros argumentos y nuestras ideas, sino que escuchamos expresar en voz alta los contraargumentos al resto de equipos.

Sintiendo ya los textos y los argumentos y contrargumentos como suyos, el alumnado pasó a perfeccionar cada una de sus intervenciones. Establecimos un orden de intervenciones con la posibilidad de que, si lo deseaban, se sintieran libres de hacer cualquier refutación o aportación durante el debate, para tratar de practicar una expresión oral más… espontánea. Nuestra sorpresa fue que gran parte de las intervenciones fueron espontáneas durante el debate.

Durante las dos sesiones en las que se llevaron a cabo los debates con 6ºA y 6ºB respectivamente, las docentes de francés disfrutamos mucho viendo al alumnado expresar ideas y argumentos que ellos mismos habían creado desde cero y trabajado durante meses. Nos encantó, especialmente, ver cómo habían hecho suyos los textos y las intervenciones, y especialmente disfrutamos con todas aquellas intervenciones espontáneas de muchos de los alumnos durante los dos debates.

El alumnado disfrutó mucho, fueron dos sesiones llenas de ganas de perfeccionar, de muchos “espera, mejor lo voy a decir de esta otra manera…, me gusta más” fruto de haber ampliado vocabulario y gramática durante todos estos meses de trabajo. Las docentes, por nuestro lado… qué podemos decir, que estamos orgullosas y sobre todo felices de que esta idea partiera de nuestro alumnado, de que el idioma que vivimos y que tratamos de enseñar a nuestros alumnos cada día les diera alas para afrontar una tarea así con tanto entusiasmo y tantas ganas. Por todo ello, os decimos, que esta actividad ha venido para quedarse.

Marine Redoulès e Irina Titos